El mundo del tren a escala

La pintura, esencial para nuestros dioramas

arboles3

Toda maqueta que se precie debe tener el toque personalizado de su autor. No importa que el punto de partida sea un óvalo comercial, con las construcciones típicas (y tópicas) de este tipo de maquetas. Con los retoques necesarios, los modelos adquieren una vistosidad completamente diferente al original que salió de la tienda, porque no hay peor cosa que en este tipo de trabajos que arruinar nuestra visión porque salta a la vista que todo es plástico.

Por eso, unos toques de pintura siempre vienen de en nuestros dioramas. Se trata de copiar la realidad, adaptarla a la escala elegida y procurar, siempre, que pierda el aire artificial con que inevitablemente se venden todos los modelos de nuestra maqueta. Esos retoques y la mano del artista (no os preocupe en principio el resultado) resaltan las construcciones y los paisajes y les confieren vida, para deleite y disfrute de todos los que observan los dioramas.


El modelismo en un mundo fantástico, en el que los magos somos nosotros mismos. Y será más rico e interesante en la medida que seamos capaces de unir la imaginación, la habilidad y los conocimientos técnicos necesarios para, en nuestra calidad de recreadores de la realidad, poder plasmar nuestras ideas. Se requiere para ello el concurso de diversas disciplinas, tan peculiares que hacen del modalismo una actividad única y muy completa para la formación artística integral.

La prueba está en el modelo de la imagen. Un simple ejercicio escolar en el que se proponía a los alumnos la construcción de un puente. La estructura en sí poco misterio ofrecía, pero dotarle de cierto realismo ya se hacía mucho más complejo. Unos bloques de porexpan (poliestireno expandido, el uso del cuchillo, pintura, resina, serrín, cola blanca, flocado arbustos naturales y… un poco (muy poco de imaginación).

La complejidad alcanza el punto que nosotros queramos. Y siempre contando con la habilidad adquirida (se coge práctica de inmediato y toda prueba es válida para aprdener, aunque resulte fallida). Y aunque parezca mentira fue mi primer trabajo (no soy un manitas, os lo aseguro). Nada de lo que ahí aparece hubiera sido posible sin las manos de pintura correspondiente. Y todo con pincel.

Haced vuestras pruebas. Tratad de recrear un pequeño rincón ferroviario y dedicad unas cuantas horas al trabajo. Tesón, paciencia y ganas… son todos los requisitos necesarios. Ya veréis cómo vosotros mismos quedáis sorprendidos.


Share and Enjoy:
  • Print
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google Bookmarks
  • Blogplay

Comentarios en: "La pintura, esencial para nuestros dioramas" (1)

  1. Ahora que voy a ser padre me tengo que poner al día con estos juguetes… Ya me enseñarás a montar mi primera maqueta

Dejar un comentario para: "La pintura, esencial para nuestros dioramas"