Vicent Ferrer es un entusiasta del tren. Ha editado una media docena de libros sobre este materia y ha participado en la elaboración de una docena de publicaciones donde el mundo del ferrocarril es el protagonista principal de la acción. Pero además de ser un magnífico conocedor del tren real, es un especialista consumado en la construcción de maquetas y un preciosista del modelismo ferroviario.
Pocos aficionados tan escrupulosos con los modelos que presenta encontrareis en la red como Vicente Ferrer. La verdad es que sus dioramas son de lo mejor que hayáis podido ver expuestos; ni tan siquiera los clubes de las asociaciones poseen trabajos tan delicados como los que ha realizado el autor. Cada una de las propuestas que nos muestra son verdaderas modelos a seguir al pie de la letra; difícilmente alcanzaremos la perfección como consigue Ferrer en cuantos trabajos ha desarrollado.
He asistido con verdadera envidia a cuantos dioramas ha realizado en este último año desde que descubrí su web. Y, la verdad, que merece la pena echar algo más que una mirada. Destaca en especial un soberbio trabajo, distribuido en tres capítulos, sobre “los trenes de socorro y de intervención“, pero no por ello son menos importantes otras propuestas como “Vagón cisterna para el transporte de agua”, “La caseta de enclavamientos, “Los trenes ibéricos de vía estrecha” o “los vagones de bordes bajos con viga central para transporte de carriles “
Es, sin embargo, estos días cuando Vicent Ferrer ha dscubirto su pasión y su entrega por los trenes en un trabajo que ha titulado “El placer de jugar a trenes” y que reproduzco a continuación para que sepáis algo más de este virtuoso del modalismo ferroviario.
“Cuando le pedí a mi padre que me comprara un tren eléctrico, hace ya muchos años, no tenía ni idea de lo que era el ferrocarril y su entorno. Mi única visión del mismo eran las locomotoras y un autovía (este nombre lo supe más tarde) que recorrían la línea de Carcagente a Dénia.
Pero lo que si sabía, -era como una fuerza interior-, era que aquello me gustaba y me atraía con la fuerza de un imán. De esta forma tan sencilla y con una simple caja de Paya me inicié en este fascinante mundo de esta nuestra afición.
Después vino la consabida ampliación, los circuitos imposibles (copia de los impagables catálogos comerciales), los trenes alemanes, el dar vueltas y más vueltas, la fabricación de sencillos automatismos, etc. Pero también vino el conocimiento por medio de la única revista existente en el país dedicada al tren real, Vía Libre, de todo otro mundo, el real, del cual yo era totalmente desconocedor, y que se me fue abriendo poco a poco.
De esta forma empecé a ver los distintos tipos de locomotoras que existían, los vagones y coches que remolcaban, las instalaciones de nuestro ferrocarril, y aquel gusanillo incipiente se fue transformado en unas ansias enormes de conocer nuestro ferrocarril. Pues como ya he dicho otras veces, me gusta el ferrocarril en general, pero el mío por encima de todos.
De esta época son mis primeros pasos en un incipiente modelismo, lo cual es mucho decir, yo más bien diría una forma de maquillar determinados elementos por ver de conferirles un aspecto más nuestro y por supuesto, más real. Esta suma de conocimientos me llevó a tratar de conseguir o imitar la realidad en nuestro mundo imaginario de juguete, lo que conllevó igualmente alguna que otra decepción ( por muy grande que fuera la maqueta no había forma de recrear unos tiempos mínimos de duración del recorrido entre estación y estación), y por supuesto también una serie de alegrías.
Pero lo que más hizo por mí, fue el conocimiento de la realidad en todos sus aspectos, y en especial uno que considero fundamental por encima de otros, la explotación” seguir leyendo



Hola Mikel
Muchas gracias por los comentarios vertidos hacia mi persona, al igual que hacia la página web.
Hace mucho tiempo decidí que lo que quería que me dieran las revistas españolas no me lo daban, y lo que me daban no lo queria, de ahi la idea junto con mi amigo Joan Cost (Cavall de Ferroa) de hacer un Magazine ferroviario.
El tiempo ha querido que mi amigo no pudiera continuar, y haya sido yo quien iniciara esta andadura en solitario, y que veo con satisfacción que esta llegando a un gran número de gente, lo que me llena de satisfacción.
En fin espero continuar en la línea con el deseo de publicar temas de interes para cnocimiento y disfrute de todos los aficionados,
Recibe un cordial y afectuoso saludo de
Vicent Ferrer i Hermenegidlo