Aquellos que tienen cierta edad, como yo, recordarán la marca de trenes Payá. Desde los años veintea hasta avanzados los sesenta, la citada firma era una clara referencia en los llamados ‘trenes de juguete’ y un avanzado en lo que respecta al modelismo ferroviario. Nada que ver, en efecto, con fabricantes como Marklin, por ejemplo, que han unido su nombre al de los trenes, pero la actividad de la firma alicantina sirvió para iniciarse en este atractivo mundo a cientos de familias de nuestro país.
La actividad de los Payá comenzó un lustro después de iniciado el siglo XX, asentados en la población alicantina de Ibi, centro neurálgico de la industria del juguete española. Los Payá comenzaron en 1905 a fabricar de forma artesanal pequeños juguetes de hojalata mientras continuaba con su producción de utensilios para el hogar.
En 1909 la firma ya tiene cierto nombre y hace su presencia en la Exposición Regional de Juguetes de Valencia. Y ya en los años treinta constituye una de las empresas del sector más importantes de España, rivalizando con otra fábrica de renombre, Rico SA. En los años de preguerra, se produjo una auténtica edad de oro en la fabricación de juguetes de lata. Payá y Rico competían en diferentes modelos, especialmente en barcos, trenes, coches, aviones … los preferidos por los niños de la época.
Tras un corto periodo de travesía del desierto posterior a la Guerra Civil, en 1948 Payá Hermanos consigue una máquina de inyectado de plástico y de aleaciones ligeras adaptada a la producción de juguetes, convirtiéndose en una de las pioneras de las exportaciones del juguete español. En los años cincuenta crece la producción, originándose una gran diversificación del juguete de hojalata y una introducción de nuevos avances tecnológicos. Hasta que los nuevos gustos y materiales acabaron con la industria del juguete de hojalata.
La fábrica Payá, con el nombre de “Payá S.C.V.L.”, sigue ejercieindo hoy su actividad para un entorno coleccionista. Realiza estos juguetes usando la misma matricería, sistema artesanal y materiales de antaño, tratando así, de acercar al público piezas anteriores a la guerra, difíciles de encontrar por su rareza.
(Fuente Catálogo Payá y Fascículos de la Colección “Juguetes de antaño”. RBA Coleccionables)


