En más de una ocasión se nos ha ocurrido pintar alguno de nuestros modelos, previo decapado de la pintura original, pero el acabado no nos ha quedado todo lo fino que hubiéramos querido porque quedan restos o huellas de la pintura original. Os traigo aquí algunos de los consejos que otros modelistas han utilizado en sus trabajaos y que, en poco tiempo, pienso probar yo también con unos vagones de plástico de Payá que quiero ‘metalizar’.
Uno de los trucos que nos proponen nuestros especialistas para no estropear el plástico, pro eliminar la pátina con la que viene de fábrica, consiste en la utilización de un producto que se comercializa como Forza y que habitualmente se utiliza para la limpieza de los hornos de nuestros domicilios. Se trata de una espuma especial que arrastra la grasa y deja el interior de nuestro electrodoméstico casi como nuevo.
Es conveniente proteger nuestras manos antes de meterse en el fregado, puesto que este tipo de componentes suelen contener productos abrasivos, cuyas quemaduras pueden resultar sumamente dolorosas y muy molestas para curar. La pieza en la que váis a trabajar se mete en una bolsa de plástico, de las que se utilizan en los supermercados, y por precaución, ésta se introduce dentro de otra bolsa para evitar pérdidas, goterones o salpicaduras. Se rocía con una buena cantidad de espuma el material con elque estéis trabajando y se cierran ambas bolsas para que los vapores del producto hagan su efecto.
Después de media hora, más o menos, se saca la pieza y se la somete a una operación de frotado prolongado bajo el agua del grifo para lo que os podéis ayudar con un cepillo de dientes viejo o uno de los que se utilizan para la limpieza de las uñas. Si veis que la pintura se resiste en alguna zona, podéis repetir la operación.
Insisto en que es mejor que utilicéis guantes y también una pequeña mascarilla que os cubra la boca y la nariz para evitar respirar los vapores y gases del producto de limpieza. No demos ninguna oportunidad al enemigo. Ni qué decir tiene que es conveniente que vuestra ropa tampoco quede salpicada por el limpiador. Siempre es bueno utilizar un pequeño mono de trabajo o un chándal ya retirado de la circulación.
Hay quien sustituye el limpiador por líquido de frenos, auque si queréis que os diga la verdad, nunca lo he probado. Quizá me anime con el trabajo que tengo pendiente. Ya os contaré los resultados. Parece que es necesario más tiempo para que el líquido haga su acción decapante sobre la pintura. Pasado un tiempo conveniente, mejor un día entero, es necesario repasar la pieza con un cepillo de dientes bien impregnado de jabón.
Un tercer método pasa por someter la pieza en cuestión a una operación de limpieza para la que es necesario alcohol de 96 grados (el de curar las heridas) y una bayeta de microfibras de la marca Vileda, comercializada como Microcelan. Se moja con el alcohol la bayeta y se ésta se frota sobre el vagón o cualquier otra pieza que queramos trabajar. Cuando hay hendiduras o relieves, el resultado es más tardío que en las piezas lisas.
Y como veis tampoco es necesario gastarse una gran cantidad de dinero en métodos que quizá no alcancen resultados tan impactantes como los que aquí os he escrito y que circulan por ahí en fotos y páginas dedicadas al modelismo.


